27 jul 2013
Capitulo 15
Caminando bajo el caluroso día, llegamos a un wok.
Doy paso a Gabi para que entre primera. Nos acercamos al mostrador para pedir mesa.
-Hola, mesa para dos.
-Acompañadme-dice una chica asiática con un acento ingles.
Nos lleva a una mesa algo más reservada. En frente solo había una mesa más.
-¿Que queréis para beber?
-Agua-dijo secante.
-¿Tiene fanta de naranja?-pregunta Gabi con una sonrisa.
-Si, ahora mismo se lo traigo.
En un abrir y cerrar de ojos veo a Gabi muy nerviosa e inquieta.
-¿Que pasa?
-Está ahí Erik-señala con el dedo indice hacia el mostrador del wok.-Vamos.
Coge su bolso y de la otra mano me coge ami. Vamos agachados para que no nos vea.
-Allí! Corre, que nos verá.
Abrió una puerta y nos adentramos. La luz está apagada y no encontraba el interruptor.
-AH! me ha tocado algo!- grita Gabi agarrándose con más fuerza ami.
-Espera- dijo sacando el móvil de mi bolsillo.
Lo enciendo e ilumino. Pudimos comprobar que habíamos entrado en una pequeña sala donde guardaban los mochos de fregar, las ballestas, la aspiradora...
Enciendo la luz.
-¿Donde me has metido, Gabi?
-Lo siento, no quería arriesgar a que nos viera Erik. Es culpa mía.
-No pasa nada. ¿Y que hace Erik aquí?
-No se, conmigo no ha quedado...
El momento era incómodo, así que intenté cambiar de tema.
-Mira, allí hay una botella de vino. ¿La abrimos?
-¿Seguro?
-Si no quieres que nos vea Erik, tendremos que esperar a que acabe de comer.
-Es verdad...
-¡Pues venga!-estiré fuerte de ese corcho que tenia y tire un poco de vino al suelo.
Nos sentamos los dos apoyados en la pared y empezamos a beber del morro de la botella.
-¿Que te pasa con Erik?
-Es una larga historia...
-Tenemos tiempo.
-Bueno, hace un año y tres meses que salimos juntos. El día antes de que lleváramos un año, fui a su casa, para hablar con el y darle algunas pistas sobre la enorme fiesta que le esperaba al día siguiente. Pique al timbre y no me abría nadie. Era extraño, ya que hacia más de una hora había llamado a su casa y el había respondido. No e había dicho que venia, quería que fuese todo una sorpresa. Quería que todo fuese... perfecto. Sabia donde tenían unas llaves de repuesto. Las cogí de debajo el felpudo y abrí la puerta. Me adentré con una sonrisa y fui hacia el salón. No te imaginas lo que ví.
-Si que me lo imagino. El estaba con alguna amiga tuya, juntos, te rompió el corazón, pero tranquila, el se arrepentirá toda la vida.
-¿Com.. como lo sabes?
-Digamos que yo cometí le mismo error. ¿Bueno y que paso?
-Caí en depresión. Estaba con Sandra, tumbados en el sofá desnudos, dándose besos...
-Lo siento.
-Pero estuvimos un mes sin hablarnos. Después un día el me abrió me dijo que lo sentía, que nunca lo haría más, y yo tonta, le perdoné, accedí a seguir con el y olvidar todo lo que paso, y seguir siendo amiga de Sandra.
Estuvimos un cuarto de hora hablando sobre nosotros mismos. Cuando se nos acabó el vino, decidimos echar un vistazo.
Creo que ya podemos salir. Subimos las escaleras que habíamos bajado para llegar a ese almacén. Las escaleras daban justo en la mesa donde nos habíamos sentado. Pudimos comprobar que al lado estaba Erik con una acompañante. Una chica de cabello rizado, largo oscuro pero aclarado por sus mechas californianas. Abracé bien fuerte a Gabi, mientras vi como sus ojos se llenaban de lágrimas. Le cogí de la mano y huimos de aquel restaurante.

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Me gustó mucho el capítulo :).
ResponderEliminar¡Pobre Gabi! No me puedo imaginar lo horrible que se debe haber sentido al encontrarse con lo que se encontró... la gente así no cambia, eso una lo tiene que tener bien claro. Espero ahora sí abra los ojos y termine las cosas con él.