22 may 2013

Capitulo 7



Abrimos la puerta del portal. Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. ¿Un mal presentimiento? No creo en esas cosas, pero desde ese momento, empecé a creer.
Subimos por el ascensor.

Veo como mi madre evita mirarse al espejo, ocultarse de la realidad. Ático. Ya hemos llegado. Abrimos la puerta del ascensor. Nos apresuramos en llegar a nuestro piso, por miedo de que algún vecino mirón empezara a preguntar.
Abrimos la puerta y nos recibe Laura con un fuerte abrazo. Primero a mamá, como ya hacía tiempo que no la veía, tendría ganas de abrazarla, o eso supuse. Después a papá y después a mí. Mis padres no podían articular ninguna palabra, el panorama les había chocado y mucho.
Entran como si nada hasta casa, los dos, se sientan en el sofá y llaman a Laura.
-La…Laura ¿qué has hecho?-Pregunta mi padre con un nudo en la garganta.
Laura no responde, hace un gesto con los hombros que indica que no sabe.
-Te has cortado el pelo.-dice mi padre secante
Laura se toca la cabeza y nota como que no le queda cabello alguno. Seguidamente va corriendo a abrazar a su madre. Entonces mamá se limita a sonreírle. Todo es extraño, hasta que papá, la coge y la besa en la cabeza.
En ese momento, cogí ese pañuelo rosa y se lo puse en la cabeza a Laura. ¿Era valiente? Después de ese acto, comprobé que sí. Fue, es y será, la persona con más corazón que nunca voy a conocer, y la quiero, mucho. Demasiado.
Después de recordar esto no puedo evitar dejar caer alguna lagrima, peor soy fuerte, no voy a derrumbarme.
-Laura, eres preciosa.
Entonces deja ver su sonrisa, esa sonrisa mellada que tienen las niñas de su edad al caerse algún diente de leche. Una sonrisa de Princesas de verdad.

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